La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó este miércoles 21 de octubre que el papa León XIV no requiere ningún tratamiento adicional después de la operación a la que fue sometido por un tumor en el pulmón.
Los resultados definitivos de los estudios confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar y que la enfermedad estaba localizada.
El comunicado precisa que ese mismo día se emitieron los informes finales de histopatología y de pruebas moleculares sobre el tejido extraído durante la intervención.
Con esos resultados, una evaluación oncológica posterior concluyó que “no era necesario ningún tratamiento adicional”.
El parte está firmado por el médico personal del pontífice, Luigi Carbone, y por el jefe del equipo quirúrgico, el profesor Stefano Margaritora.
El diagnóstico coincide con lo que los especialistas sospechaban desde los estudios previos a la operación, y que ya había sido confirmado por el examen realizado durante la cirugía.
León XIV, de 71 años, fue operado el martes 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma.
Dos días antes, durante el rezo del ángelus, había informado que le habían detectado un nódulo en el pulmón derecho.
Para que la intervención fuera radical, los cirujanos le extirparon el lóbulo inferior de ese pulmón mediante una técnica videoasistida.
El Vaticano calificó el procedimiento de exitoso y sin complicaciones, y el Papa permaneció hospitalizado hasta el sábado 17.
El comunicado no detalla cómo será el seguimiento médico ni si se retomará la agenda del pontífice.
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