Un audio recoge la voz de Alexander Rodríguez, el militar retirado de 43 años detenido por el doble homicidio de Wilfredo Serrano y Karla Hernández, ocurrido el miércoles en la urbanización La Gran Villa, municipio Obispos, crimen en el que dos niñas —hijas de las víctimas— quedaron como testigos y como rehenes durante varias horas tras el hecho.
En la grabación, dirigida a sus «compañeros de promoción», Rodríguez relata su versión de los hechos, pide disculpas y asegura que no llegó al lugar con intención de matar a nadie.
«Llegué aquí con la intención de coaccionarlo»
En el audio, Rodríguez —quien se refiere a la víctima como a un «hermano»— explica que el origen del conflicto fue una deuda de dinero.
Según su relato, entregó cerca de 10.000 dólares para un negocio conjunto y nunca recibió el pago acordado:
«Llegué aquí con la intención de coaccionarlo (…) para que me pagaran mi dinero. Pero nunca con la mentalidad de matarlo, pues. Nunca, nunca con la mentalidad, sino simplemente asustarlo, intimidarlo, reducirlo».
Rodríguez asegura que portaba un arma cuando confrontó a la víctima y a su esposa, y que la situación escaló cuando la mujer intentó defenderse:
«La mujer de él se me fue encima, aun cuando yo tenía el arma en la mano (…) Y ahí todo se fue. Me llené tanto de dolor, de ira, de odio».
El relato del ataque
Según su versión, esperó afuera de la vivienda a que la víctima saliera, sabiendo que debía llevar a los niños al colegio.
Relata que, al verlo, sintió tristeza por el distanciamiento entre ambos, pero que terminó perdiendo el control:
«Llegó aquí el momento que empezamos a forcejear. Y dije, bueno, ¿qué es eso? Me llené de ira y accioné el arma. Me cegué, pues, me cegué».
Rodríguez también hace referencia directa a las menores que presenciaron el hecho, reconociendo el daño causado:
«Yo sé que con arrepentirme no voy a resucitar el daño, ni mucho menos quitarle esta pena a la niña».
«Me jodí la vida… y le jodí la vida a los niños»
A lo largo de la grabación, Rodríguez insiste en que actuó movido por meses de reclamos incumplidos y humillaciones, alegando que la pareja le habría «prometido» y luego negado el pago de la deuda en repetidas ocasiones desde noviembre del año pasado. Reconoce, sin embargo, la magnitud de lo ocurrido:
«Fue una cagada, me jodí la vida, obviamente. Y te lo digo con toda honestidad. Y le jodí la vida a los niños».
Cierra el audio pidiendo perdón a quienes lo conocen:
«Les pido perdón a ustedes, la promoción, amigos. Les pido perdón por eso».
El mensaje se difundió horas después de que concluyera un tenso operativo en el que Rodríguez permaneció atrincherado con las dos niñas, de 7 y 13 años, durante varias horas, hasta entregarse a las autoridades pasadas las 6:00 de la tarde del miércoles, con la mediación del Ministerio Público y un representante religioso.
Las menores fueron rescatadas sanas y salvas y el detenido quedó bajo custodia del Cicpc.
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