os cinco opositores que se encuentran refugiados en la Embajada de Argentina en Caracas denunciaron sentirse «abandonados» por el cuerpo diplomático y expusieron las duras condiciones en las que viven, tras un año de confinamiento en el recinto.
«Nos sentimos abandonados de un cuerpo diplomático que hace vida en Venezuela y que no se ha atrevido a presentarse aquí con firmeza, a hacere una visita en esta sede «, afirmó la dirigente de Vente Venezuela, Magalli Meda, en una entrevista con VPItv.
Meda criticó la falta de apoyo por parte de los representantes diplomáticos y de la Iglesia en Venezuela. «En estas cosas no se habla, se actúa», afirmó, al tiempo que expresó su frustración por la inacción de quienes, según ella, deberían garantizar su protección. Sin embargo, destacó que se siente respaldada por «los miles y millones de venezolanos que defienden la verdad».
Asimismo, aseguró que la diplomacia en el país se ha convertido en una «relación de rehenes», donde los representantes internacionales no actúan por miedo a represalias del Gobierno venezolano.
Meda, quien se refugió en la embajada tras la orden de detención emitida por el fiscal Tarek William Saab en marzo de 2024, junto a otros dirigentes opositores, sostuvo que su situación es un reflejo de lo que vive Venezuela: un país donde «no existe un estado de Derecho» y donde «se violan todos los derechos humanos».
«Estamos aquí aislados, donde se nos han violado nuestros derechos humanos más básicos, como el acceso al agua y la electricidad», afirmó.
La refugiada detalló que la embajada lleva casi cuatro meses sin electricidad, luego de que se llevaran los fusibles del lugar. «Esta embajada está apagada, completamente apagada», dijo, y agregó que, aunque el país enfrenta cortes de luz constantes, en su caso la situación es deliberada. «Esto está pasando frente a la cara de todo el cuerpo diplomático que hace vida en el territorio venezolano», denunció.
Además, relató cómo han tenido que lidiar con problemas sanitarios, como el desbordamiento de aguas negras en la residencia, sin contar con agua suficiente para limpiar. «Imagínate tu casa que se desborden las aguas negras y no tienes agua para limpiar», expresó, destacando que la falta de mantenimiento y la prohibición de entrada de técnicos han agravado las condiciones de vida en el lugar.
A pesar de las adversidades, Meda aseguró que los refugiados han decidido «salir adelante una y otra vez», convencidos de que su lucha es por la restauración de la democracia en Venezuela. «Los venezolanos sabemos que tenemos la verdad y el poder de construir una posibilidad de retornar a la democracia», afirmó.
Con información de El Cooperante

