Abelardo Gabriel de la Espriella Otero nació el 31 de julio de 1978 en Bogotá, aunque creció en Montería, Córdoba, donde estudió en el colegio La Salle.
Es hijo del exmagistrado y notario Abelardo de la Espriella Juris y de María Eugenia Otero Aldana, ambos profesionales del derecho.
A sus 47 años, y sin haber ocupado nunca un cargo público ni tener experiencia política previa, se perfila como el sucesor de Gustavo Petro al frente de Colombia, según la tendencia que marcó el preconteo de la segunda vuelta de este domingo.
De abogado penalista a «outsider» político
Antes de la política, De la Espriella construyó su carrera en el derecho. Estudió en la Universidad Sergio Arboleda, se especializó en ciencias penales en la Universidad Externado de Colombia y en derecho administrativo en la Universidad del Rosario.
En 2002 fundó la firma De La Espriella Lawyers, que con el tiempo abrió sedes en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Miami, y se convirtió en uno de los litigantes más mediáticos del país.
Entre sus casos más recordados figuran la defensa de víctimas de violencia de género, como el feminicidio de Rosa Elvira Cely y el ataque con ácido a Natalia Ponce de León, procesos que impulsaron cambios legislativos en Colombia.
Pero también representó a personajes señalados de corrupción y delitos graves, como Álex Saab —empresario vinculado a Nicolás Maduro— y David Murcia Guzmán, condenado por liderar un esquema de captación ilegal de dinero, defensas que le valieron críticas durante la campaña.
Además del derecho, De la Espriella construyó un perfil empresarial diverso: tiene marcas propias como De la Espriella Style, una línea de ropa masculina inspirada en la moda italiana, y junto al cantante de vallenato Silvestre Dangond lanzó un vino y un ron que han recibido reconocimientos internacionales.
Pese a esa diversificación, en 2025 el conjunto de sus empresas en Colombia cerró con pérdidas netas, aunque su firma de abogados sí registró resultados positivos.
El salto a la política
De la Espriella había insistido en varias ocasiones que no se lanzaría a la política, pero en julio de 2025, tras un periodo viviendo en Florencia, Italia, anunció su aspiración presidencial y presentó su comité de firmas.
Su movimiento, Defensores de la Patria, se autodescribe como un «ejército pacífico» surgido en respuesta al que considera abuso de poder y deterioro institucional bajo el Gobierno de Petro.
Su ascenso fue meteórico: pese a que las encuestas lo ubicaban en segundo lugar, fue el más votado en la primera vuelta del 31 de mayo, con 43,7% de los votos, casi tres puntos por encima de Iván Cepeda. Su campaña se construyó sobre un eje central: imponer autoridad.
Se presenta como un «anti-Petro» de discurso directo, provocador y espectacular, alineado con figuras como Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele, y se ha autodefinido como «el Uribe costeño», asegurando haber sido inspirado por el expresidente Álvaro Uribe, a quien dice haber defendido legalmente «años».
Sus banderas de gobierno
El programa de De la Espriella se apoya en nueve principios que combinan conservadurismo religioso y libertario: mano dura contra el crimen, reducción del Estado, libre empresa, defensa de la familia tradicional y rechazo al aborto, el feminismo, la eutanasia y la adopción homoparental.
Entre sus promesas concretas figuran cerrar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), terminar los procesos de paz con grupos armados, legalizar el porte de armas para civiles, sacar a Colombia de organismos como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la ONU, y reactivar la explotación de hidrocarburos.
En política exterior, plantea recomponer relaciones con Israel —incluyendo trasladar la embajada colombiana a Jerusalén— y abordar la relación con Venezuela no de forma directa con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez, sino a través del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Vida personal
De la Espriella está casado con Ana Lucía Pineda desde 2008 y tiene cuatro hijos: Lucía, Salvador, Filippo y Francesca.
Mantiene residencias en Italia y Estados Unidos, lo que ha contribuido a una imagen pública poco convencional para un aspirante a la Casa de Nariño, descrita por algunos medios como la de un «dandi cosmopolita».
De confirmarse la tendencia que muestra el preconteo en el escrutinio oficial de los próximos días, De la Espriella asumirá la Presidencia el 7 de agosto, convirtiéndose en el primer mandatario de derecha que llega al poder en Colombia sin trayectoria política previa.
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