El gobierno de Estados Unidos busca adquirir una participación importante en las reservas petrolíferas venezolanas mediante una posible asociación entre el Departamento de Guerra y Alejandro Betancourt, un controvertido inversor energético que se ha convertido en un intermediario clave entre ambos países, según reveló este viernes la agencia Bloomberg.
De acuerdo con fuentes consultadas por Bloomberg y familiarizadas con el asunto, las negociaciones se centran en hasta 17 yacimientos petroleros que abarcan las principales cuencas petrolíferas de Venezuela.
Según una lista de propiedades revisada por Bloomberg, los terrenos en discusión incluyen la zona de Junín, en la región petrolera pesada del Orinoco, y los yacimientos alrededor del lago de Maracaibo, cuna de la industria petrolera venezolana desde hace más de un siglo.
La Oficina de Capital Estratégico (OSC) del Pentágono podría ser la agencia encargada de supervisar la inversión.
Según la agencia, un posible acuerdo que se está debatiendo implicaría que Estados Unidos obtuviera un contrato de arrendamiento de 100 años.
Bloomberg señala que, mientras las principales petroleras estadounidenses, ExxonMobil Holdings Corp. y ConocoPhillips, se han mantenido al margen a la espera de un clima político y de inversión más favorable en Venezuela, Betancourt se ha movido rápidamente para apuntalar sus intereses petroleros y convertirse en intermediario tanto para el gobierno estadounidense como para exploradores audaces que buscan oportunidades de negocio.
Sigue al director de Alertas 24 en X para recibir más contenido relevante al instante:

