Caracas – Venezuela Ante la situación que atraviesa el país por causa de dos terremotos en la escala de Richter de magnitudes de 7.2 y 7.5, ha dejado hasta la fecha 29 de junio del 2026 una cifra de 1719 personas fallecidas, 5,034 heridos y 15,866 damnificados según registros difundidos por Jorge Rodríguez presidente de la Asamblea Nacional.
Una dura realidad que viven los venezolanos llena de tristeza, miedo, zozobra, desesperanza y lo incierto del futuro, es una evidente reacción que tienen los afectados ante; esto la sociedad da una respuesta contundente, una fuerza invisible de unión y resiliencia el país se ha movido desde todos sus puntos cardinales.
A los 9 estados y el Distrito Capital llega ayuda de todos los rincones de Venezuela y el mundo, la solidaridad del Venezolano ha sido una fuerte respuesta ante la adversidad.
Una labor conmovedora de búsqueda de aquellos que quedaron sin nada y de aquellos que de lo poco que tiene les ofrecen a los afectados, una tragedia que golpea una vez más a la paz y tranquilidad de un país que tiene 27 años padeciendo las adversidades socioeconómicas.
Alexandra Soto de 27 años caraqueña manifiesta “Somos la generación que nos ha tocado más duro, hemos atravesado tanto desde no tener que comer, tener que ser separados de nuestros familiares y amigos por la situación país, son tantas cosas y ahora estos desastres naturales tan feos que estamos viviendo, Dios tenga vida y misericordia de nosotros”.
Ver ciudadanos con equipos y herramientas improvisada ayudando en la búsqueda de amigo vecinos, que comparten lo poco que tienen para para comer, los que vienen del Oriente y el Occidente con insumos y ayuda. Han redefinido el concepto de resiliencia en el país.
María Campos líder de la Comunidad Cristiana Adonai, realizó una jornada de recolección de insumos y alimentos para trasladar del Zulia a las zonas afectadas “Somos una iglesia que clama a Dios, pero que también acciona, así que en conjunto a nuestros hermanos estamos donando y orando por nuestra comunidad y Venezuela”.
A pesar de la incertidumbre de esta emergencia humanitaria la Venezuela de hoy que se ve y se vive, no se define únicamente por lo que falta, sino por lo que sobra en el corazón de sus habitantes, una profunda vocación de servicio y la unión de cada ciudadano construye una red segura para el futuro de esta nación.
Redacción: Angie Cabrera

