El senador republicano Lindsey Graham, una de las figuras más influyentes del Partido Republicano y aliado cercano del presidente Donald Trump, falleció el sábado en la noche en su domicilio de Capitol Hill, tras sufrir, según informó su oficina, una «breve y repentina enfermedad». Tenía 71 años.
El comunicado de su equipo, difundido este domingo a través de X, no ofreció mayores precisiones sobre la causa exacta del fallecimiento.
Sin embargo, registros de los servicios de emergencia citados por medios como NBC News señalan que se atendió un despacho por paro cardíaco en su vivienda. La familia del senador pidió privacidad durante lo que calificó como «un período increíblemente difícil» y agradeció las muestras de apoyo recibidas.
Graham era el senador de mayor antigüedad por Carolina del Sur, cargo que ocupaba desde 2003 y en el que cursaba su cuarto mandato consecutivo.
Presidía el Comité de Presupuesto del Senado y era una de las voces republicanas más firmes en política exterior, especialmente en su respaldo a Ucrania y a Israel, así como en su postura de mano dura frente a Irán.
Trump lamentó su muerte en su red social Truth Social, calificándolo como «uno de los mejores hombres y senadores» que ha conocido y como «un verdadero patriota estadounidense».
La relación entre ambos había atravesado momentos de fuerte tensión —Graham fue uno de los críticos más duros de Trump durante las primarias republicanas de 2016— antes de convertirse, ya en la Casa Blanca, en uno de sus colaboradores más leales en materia de política exterior.
La noticia generó también reacciones internacionales.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski lo describió como un «verdadero defensor de la libertad», en referencia a las diez visitas de Graham a Ucrania durante la guerra con Rusia y su papel en la promoción de sanciones contra Moscú.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lo calificó como «uno de los más grandes amigos de Israel», mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo definió como «un líder decidido e intrépido».
Según reportó CNN, la muerte de Graham no debería alterar de forma inmediata el equilibrio de poder en el Senado, donde el Partido Republicano mantiene una mayoría de 53-47.
El gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, republicano, está facultado para designar un reemplazo temporal, mientras que la legislación estatal contempla la convocatoria de unas primarias aceleradas —posiblemente el 11 de agosto, con una eventual segunda vuelta el 25 de agosto— para definir al candidato que disputará el escaño en las elecciones de noviembre frente a la candidata demócrata, la pediatra Annie Andrews.
La ausencia de Graham se produce, además, en un momento legislativo sensible: el Senado debía discutir en las próximas semanas una solicitud de fondos adicionales para defensa en medio de la guerra con Irán, así como la confirmación permanente del fiscal general interino Todd Blanche, dos temas en los que el senador fallecido tenía previsto un papel activo.
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