Dos funcionarios de Estados Unidos (EE. UU.) informaron este martes 30 de diciembre de 2025 que la tripulación del petrolero sancionado Bella 1 realizó una maniobra desesperada para evadir a las fuerzas navales estadounidenses en el Atlántico.
En un aparente intento de reclamar la protección de Moscú, los marineros pintaron una bandera rusa en el costado del navío y comenzaron a identificarse como ciudadanos rusos ante las autoridades que les siguen el rastro.
El buque es objeto de una persecución activa por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos desde el pasado 21 de diciembre, cuando ignoró las órdenes de detenerse mientras navegaba por el Mar Caribe con destino a Venezuela.
El Bella 1 ha sido identificado como parte de la «flota fantasma» que transporta crudo para evadir sanciones internacionales y financiar grupos como Hezbolá y los Hutíes.
El Departamento del Tesoro impuso sanciones sobre esta embarcación el año pasado, y actualmente existe una orden judicial para su incautación por navegar bajo «bandera falsa».
Para dificultar su localización, el navío mantiene su transpondedor de ubicación apagado desde mediados de diciembre, lo que ha convertido la operación en un complejo juego de rastreo en mar abierto.
Recientemente, el petrolero cambió su rumbo de manera drástica, alejándose de su trayectoria original hacia el Mar Mediterráneo para dirigirse al noroeste, posiblemente hacia aguas cercanas a Groenlandia o Islandia.
Esta acción se produce en medio de una campaña de presión intensificada por el presidente Donald Trump contra el gobierno de Nicolás Maduro, la cual ya ha resultado en la captura de otros dos buques petroleros, el Skipper y el Centuries, en las últimas semanas.
El mandatario estadounidense ha señalado que estas operaciones son fundamentales para cortar las líneas de suministro de energía que sostienen a la administración venezolana.
Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial por parte del gobierno de Rusia sobre el uso de su bandera nacional por parte de la tripulación del Bella 1.
Mientras tanto, el equipo de élite del Servicio de Guardacostas (USCG) continúa las labores de intercepción, enfrentando el desafío de abordar un buque que ahora reclama un estatus diplomático diferente para evitar la jurisdicción de Washington.
La situación representa un nuevo foco de tensión en las relaciones entre las potencias, mientras el petrolero sigue navegando bajo la vigilancia constante de las aeronaves y barcos de guerra estadounidenses.
Suscríbete a Alertas 24 en YouTube para recibir más contenido relevante al instante:
https://youtube.com/@Alertas24

