La crisis eléctrica sigue agravándose en el interior del país. Usuarios de Zulia, Barinas, Táchira, Trujillo, Mérida, Lara, Falcón, Guárico, Cojedes, Yaracuy, Anzoátegui y otras entidades volvieron a denunciar que los cortes de luz se extendieron y ahora alcanzan unas seis horas diarias, una más que el esquema de cinco horas que sufrían hasta hace poco.
Las denuncias llegan pese a los anuncios del Ejecutivo sobre la incorporación de megavatios al Sistema Eléctrico Nacional en las últimas semanas.
En algunas zonas, además, los habitantes sostienen que los cortes nunca disminuyeron, es decir, que las mejoras anunciadas no se han traducido en alivio para sus comunidades.
En algunas localidades los reportes hablan de jornadas todavía más largas. Caracas, en cambio, no está sometida a racionamiento, aunque sufre constantes fluctuaciones de voltaje y otras fallas puntuales.
A finales de septiembre la demanda alcanzó un pico de 16.400 megavatios, el más alto desde 2017, según cifras oficiales. La generación disponible ronda entre 11.000 y 12.400 megavatios, según estimaciones del sector, lo que deja una brecha superior a los 3.600 megavatios.
A eso se sumaron golpes recientes al sistema. Los sismos causaron pérdidas de cientos de megavatios, según el Gobierno, y en la hidroeléctrica de Guri, que aporta la mayor parte de la electricidad del país, se averió una de las turbinas que seguían operativas. Esa falla restó otros 1.300 megavatios.
El deterioro eléctrico amenaza la reactivación petrolera, que necesita más energía y que las empresas interesadas en invertir condicionan a la mejora de la red.
Sigue al director de Alertas 24 en X para recibir más contenido relevante al instante:

