Tres semanas después de que el gobernador de Portuguesa, Primitivo Cedeño, presentara el canal de riego de Agua Blanca, en Guanare, como la “piscina más grande de Latinoamérica”, la dirigente regional de Vente Venezuela María Oropeza visitó el lugar y encontró un panorama muy distinto al promocionado en redes sociales durante Semana Santa: aguas estancadas y contaminadas.
“Me vine a la supuesta ‘piscina más grande de Latinoamérica’, aquí en Guanare, pero la realidad es otra. Lo que antes fue un canal de riego hoy refleja el abandono del campo y cómo se vende la desidia como logro. Ver una obra de producción convertida en esto, producto de la burla y la corrupción, te pega en el alma”, expresó la también ex presa política.
Oropeza contrastó el espectáculo mediático del gobernador con las necesidades de los agricultores:
“La ciudadanía no quiere chapuzones en el barro, quiere que sus tierras produzcan y recuperar su dignidad. En una tierra de gracia, esto no volverá a pasar”.
Durante el asueto de Semana Santa, los videos del canal de seis kilómetros de largo —con capacidad superior a 50 millones de litros de agua— se viralizaron en Venezuela, mostrando a cientos de personas bañándose en lo que Cedeño presentó como un atractivo turístico.
“Me tiré un chapuzón en ‘la piscina más larga de Latinoamérica’, bañándome junto a mi pueblo como el gobernador ejemplar de Venezuela”, escribió en sus redes sociales.

