El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue dado de alta este domingo por sus médicos, quienes informaron que el líder progresista deberá permanecer en la ciudad de São Paulo hasta el jueves para una reevaluación.
“El presidente recibió el alta hospitalaria, pero no el alta médica. Aún son necesarios algunos exámenes de control, como una tomografía a la que será sometido el jueves, antes de que pueda regresar a Brasilia”, afirmó su médico personal, Roberto Kalil, en rueda de prensa.
El médico aclaró que el mandatario podrá retomar sus actividades normales, pero tendrán que trabajar moderadamente por un periodo de 60 días y tendrá restringidas las actividades físicas.
Destacó que Lula solo podrá viajar a Brasilia y retomar su trabajo como presidente, siempre y cuando, los exámenes a los que será sometido hasta el jueves no muestren ninguna alteración.
También informó que todos sus viajes internacionales están prohibidos hasta nuevo aviso y que Lula únicamente podrá realizar vuelos cortos.
Con información de El Cooperante

