El Ministerio del Poder Popular para la Salud confirmó este martes el fallecimiento de tres pacientes en el estado Anzoátegui con diagnóstico confirmado de hantavirus, luego de que la Federación Médica Venezolana advirtiera días antes sobre un brote de síntomas graves y varias muertes registradas tanto en esa entidad como en el estado Barinas, en medio de señalamientos sobre la falta de información oficial oportuna.
De acuerdo con la Federación Médica, las víctimas en Anzoátegui pertenecían a un mismo núcleo familiar del municipio Miranda, quienes fueron atendidos en el Hospital de El Tigre y presentaron un cuadro clínico similar al descrito en los casos de Barinas: un severo compromiso del estado general y un fallo agudo del sistema cardiorrespiratorio.
El gremio médico calificó a Anzoátegui como una región endémica del hantavirus.
En paralelo, la directiva del Colegio de Médicos del estado Barinas había denunciado el fallecimiento de dos profesionales de la salud, identificados como los doctores Jhovanny Silva, Rafael Díaz y Cecilia Chávez, aunque el número exacto de médicos afectados no ha sido precisado de forma oficial.
La Federación Médica advirtió en su comunicado sobre «una patología generalizada» que había ocasionado múltiples fallecimientos en un corto período de evolución, y expresó «profunda alarma y preocupación» ante la denuncia.
El gremio médico también cuestionó el manejo de la información por parte del Ejecutivo, señalando que la publicación de reportes epidemiológicos semanales es una obligación sanitaria que las autoridades no han cumplido «desde hace más de 140 meses», con apenas dos o tres excepciones de reportes breves en los últimos meses.
Tras esas denuncias, el Ministerio de Salud emitió un comunicado oficial en el que confirmó los tres fallecimientos en Anzoátegui por hantavirus, un virus transmitido por roedores en zonas rurales y agrícolas, cuyo contagio ocurre principalmente al inhalar partículas de orina, heces o saliva de estos animales en espacios cerrados.
Sobre Barinas, el Ministerio confirmó las dos muertes de personal médico, pero precisó que las causas «están por confirmarse» y descartó cualquier relación con los casos de Anzoátegui, calificando ambos sucesos como «eventos focalizados que no representan un riesgo para la comunidad en general».
El despacho de Salud insistió en que no existe evidencia científica de transmisión de persona a persona en el país y afirmó que el Sistema Nacional de Salud Pública se mantiene desplegado para garantizar la vigilancia epidemiológica, aunque no ofreció un plazo para los resultados definitivos de la investigación en curso.
Anzoátegui figura entre los estados donde el propio Ministerio de Salud ha documentado la presencia de reservorios naturales del hantavirus.
Los antecedentes de la enfermedad en el país se remontan a 1993, cuando se registró el primer caso humano conocido en Guanarito, estado Portuguesa, y a estudios realizados entre 1994 y 1999 que permitieron aislar en roedores dos hantavirus venezolanos, conocidos como Caño Delgadito y Maporal.
Según la Organización Panamericana de la Salud, los síntomas del hantavirus suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición, dependiendo del tipo de virus, e incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, náuseas o vómitos.
El diagnóstico temprano puede ser complicado, ya que estos signos iniciales son comunes a otras enfermedades febriles o respiratorias, como la influenza, COVID-19, la neumonía viral, la leptospirosis, el dengue o la sepsis.
Sigue al director de Alertas 24 en X para recibir más contenido relevante al instante:

