La FIFA mantiene en pie su plan para vender participaciones de su negocio comercial a inversores privados, pese a las amenazas de boicot al Mundial lanzadas por algunas de las federaciones más poderosas de Europa, en medio de una de las mayores crisis de gobernanza que ha enfrentado el organismo en años.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reveló el martes su intención de crear una nueva entidad, valorada en 20.000 millones de dólares, que controlaría las operaciones comerciales y de eventos de sus competiciones, abriendo la puerta a que inversores privados adquieran hasta un 20% de participación.
El proyecto, bautizado como «FIFA Forward Enterprise» (FFE), generó un rechazo inmediato entre las principales federaciones del mundo.
La UEFA, órgano rector del fútbol europeo, votó por unanimidad el jueves, en una reunión de emergencia con sus 55 asociaciones miembro, boicotear todas las competiciones de la FIFA —incluido el Mundial masculino y femenino— mientras la propuesta siga en pie.
«UEFA y sus asociaciones nacionales no participarán en competiciones de la FIFA», señaló el organismo en un comunicado, en el que además advirtió que «algunas cosas son simplemente demasiado importantes para venderse».
La decisión implica que selecciones como Alemania, Francia, Inglaterra y la actual campeona del mundo, España, no disputarían los próximos torneos organizados por la FIFA mientras el plan continúe activo.
El organismo europeo fue especialmente duro con Infantino, señalando que la maniobra representa «una profunda falla de liderazgo» y «una renuncia al deber de la FIFA como custodio del fútbol mundial».
Al rechazo de la UEFA se sumaron horas después la Concacaf, que reúne a 41 asociaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe —entre ellas las sedes del propio Mundial 2026: México, Estados Unidos y Canadá—, y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC).
La Concacaf manifestó «profundas preocupaciones» por la falta de un proceso adecuado en torno a la propuesta y por el plazo que consideró «artificialmente impuesto» para tomar una decisión.
La propuesta ha generado además un intenso escrutinio por la participación prevista del fondo de inversión Thrive Eternal, liderado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
Diversas voces del fútbol han expresado su temor de que los inversores privados presionen para maximizar el retorno de su inversión, por ejemplo, impulsando la expansión aún mayor del Mundial y el Mundial de Clubes, o incluso la disputa del torneo cada dos años en lugar de cada cuatro, algo que ya había sido planteado por el propio Infantino durante la edición de 2026.
Por su parte, la FIFA defendió el plan y aseguró que los fondos recaudados serán reinvertidos en el desarrollo del fútbol.
Sigue al director de Alertas 24 en X para recibir más contenido relevante al instante:

