El precio del diésel en Estados Unidos llegó este viernes a un promedio histórico de 5,85 dólares por galón, el nivel más alto registrado, en momentos en que la guerra de seis meses entre Washington e Irán continúa alterando el suministro mundial de combustible.
Según datos de la agencia AAA, antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran su ofensiva contra Irán a finales de febrero, el galón de diésel se ubicaba en torno a 3,76 dólares.
Desde entonces, los precios del crudo se dispararon debido a las interrupciones en las cadenas de suministro y a los recortes de producción en Medio Oriente, agravados por el cuello de botella en el tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz.
El barril de crudo Brent, referencia internacional, se cotizaba el viernes por encima de los 95 dólares, frente a unos 70 dólares antes del inicio de la guerra.
La gasolina regular también ha subido, aunque a un ritmo menor: su promedio se ubica en 4,15 dólares por galón, frente a 3,20 dólares hace un año, de acuerdo con AAA, que señaló que es la primera vez que el precio supera los 4 dólares en el fin de semana del Día del Trabajo.
Aun así, ese valor permanece por debajo del récord de mayo de 2022, cuando la gasolina llegó a 5,02 dólares por galón.
El diésel es el combustible que mueve buena parte de las redes de transporte de carga y reparto en el país, por lo que su encarecimiento eleva los costos logísticos de una amplia gama de bienes.
Varias empresas ya han trasladado parte de ese incremento a los consumidores mediante recargos en compras en línea y envíos postales.
El sector agroalimentario es uno de los más expuestos, ya que productos perecederos como frutas, verduras y carnes dependen de transporte frecuente y de maquinaria agrícola que también funciona con diésel.
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