El cardenal Baltazar Porras denunció que no se le permitió llegar a Isnotú, Trujillo, para asistir a la celebración litúrgica por la canonización de José Gregorio Hernández, programada para este domingo 26 de octubre.
Según denunció Porras en su cuenta de Instagram, la situación comenzó la noche anterior cuando recibió una llamada del viceministro de culto de la Conferencia Episcopal sobre la “inconveniencia” de su presencia por supuestos disturbios, hechos que el cardenal calificó como infundados, ya que su único objetivo era oficiar la eucaristía.
Posteriormente, a través de un correo electrónico y un mensaje de WhatsApp, se le informó que su vuelo de Conviasa había sido suspendido hasta el 28 de octubre. Sin embargo, luego tuvo conocimiento que el vuelo se realizó con normalidad y aterrizó en Valera.
Ante los inconvenientes, tomó un vuelo privado que fue desviado a Barquisimeto, Lara, bajo el argumento de que habían fuertes vientos y que el aeropuerto de Trujillo estaba cerrado.
El cardenal denunció que, durante su escala, se encontró con un inusual despliegue militar en Valera, y que se impidió su traslado por tierra hacia Isnotú, incluso cuando intentó alquilar un vehículo para continuar el viaje. Ante la imposibilidad de movilizarse y sin recibir explicaciones, decidió regresar a Maiquetía.
«Llama la atención que sucedan este tipo de cosas, que no haya una libertad para que uno como ciudadano pueda moverse de un sitio para otro; y con un despliegue militar que pareciera que estuviéramos tramando quién sabe qué. No tuvimos, por supuesto, ninguna agresión física ni nada. Lo poco que pudimos escuchar es que son órdenes superiores», expuso Porras en su video.
El cardenal enfatizó que su viaje tenía fines estrictamente religiosos y que se trataba de participar en una celebración litúrgica abierta, tradicionalmente realizada en honor al recién canonizado santo en su pueblo natal.
Suscríbete a Alertas 24 en YouTube para recibir más contenido relevante al instante:
https://youtube.com/@Alertas24

