El partido del presidente Javier Milei, La Libertad Avanza, fue ampliamente derrotado en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país que concentra el 37% del padrón electoral.
El frente opositor Fuerza Patria, que nuclea a peronistas, kirchneristas y massistas, se impuso con el 46,93% de los votos frente al 33,83% del oficialismo.
La derrota, de 13 puntos porcentuales, representa el mayor revés electoral para Milei desde que asumió la presidencia en diciembre de 2023. El resultado se tradujo en una significativa diferencia en la distribución de bancas: Fuerza Patria obtuvo 34 escaños en la Legislatura provincial frente a 26 del oficialismo.
El gobernador Axel Kicillof, líder del peronismo bonaerense, declaró desde su búnker en La Plata: «Las urnas le dijeron a Milei que no se puede frenar la obra pública, que no se le puede pegar a los jubilados y que no se puede abandonar a las personas con discapacidad».
Según información de La Nación de Argentina, Kicillof aprovechó el triunfo para proyectarse como alternativa de poder para 2027 y exigió al Presidente que «rectifique el rumbo».
Milei reconoció la «clara derrota» desde su comando en Gonnet, acompañado por su hermana Karina y su principal asesor Santiago Caputo. Aunque prometió una autocrítica por los «errores políticos», aseguró que no habrá «retroceso en la política gubernamental» y afirmó: «No retrocederemos ni un milímetro».
Anatomía de la derrota
El oficialismo perdió en seis de las ocho secciones electorales, incluyendo las más pobladas del conurbano bonaerense. Solo pudo imponerse en la quinta sección (General Pueyrredón) y la sexta (Bahía Blanca), donde sus candidatos Guillermo Montenegro y Oscar Liberman capitalizaron el apoyo local.
La fragmentación de la centroderecha afectó severamente al oficialismo. Intendentes que originalmente apoyaban a Milei migraron hacia espacios alternativos como Somos Buenos Aires o Hechos, facilitando el triunfo peronista en regiones clave como la segunda y cuarta sección.
El resultado debilita significativamente a Milei de cara a las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre. Los mercados financieros reaccionaron negativamente, con caídas de hasta 11% en las acciones argentinas en el premarket de Wall Street.
El escándalo por presuntos sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad, que involucra a allegados de la familia presidencial, y la reciente derrota legislativa cuando el Congreso anuló por primera vez un veto presidencial, contribuyeron al clima adverso para el oficialismo.
La baja participación electoral (63%) compared con el histórico 76% en elecciones de medio término, refleja además una creciente apatía del electorado que afecta particularmente al espacio libertario.
Desde su prisión domiciliaria, la expresidenta Cristina Kirchner celebró el triunfo con un mensaje irónico dirigido a Milei: «Salí de la burbuja, hermano… que se está poniendo heavy».
Internamente, el resultado generó tensiones dentro del oficialismo entre los referentes «territoriales» ligados a Karina Milei y los sectores militantes alineados con Caputo, iniciando un proceso de reconfiguración forzosa de la estrategia de cara a los comicios nacionales de octubre.
Con información de El Cooperante
Suscríbete a Alertas 24 en YouTube para recibir más contenido relevante al instante:
https://youtube.com/@Alertas24

