El exboxeador puertorriqueño Prichard Colón, oriundo de Orocovis, falleció este jueves 13 de agosto a los 33 años de edad.
El deceso fue confirmado por su padre y exentrenador, Richard Colón, a través de las redes sociales, y también fue corroborado por su madre, Nieves Colón.
«Buenos días mi gente. Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal, ahora está en mejor mundo», escribió su padre en su cuenta de Facebook.
En el mismo mensaje, reveló que había intentado cumplir uno de los últimos deseos de su hijo: llevarlo de vacaciones a Puerto Rico.
«Hice todo lo posible por cumplirle su deseo, su sueño de traerlo de vacaciones a Puerto Rico como tanto él deseaba, pero no se pudo. Gracias por tantos años de amor y oraciones. En la medida que puedan, por favor manténganos en oraciones», agregó.
Hasta el momento no se han ofrecido mayores detalles sobre la causa específica de su fallecimiento.
Una carrera truncada por una pelea trágica
Colón fue considerado uno de los grandes prospectos del boxeo puertorriqueño. En su corta carrera profesional acumuló un récord de 16-1, con 13 triunfos por la vía del nocaut, y antes había conseguido medalla de oro en el boxeo amateur.
Su trayectoria se vio interrumpida abruptamente el 17 de octubre de 2015, cuando enfrentó al estadounidense Terrel Williams en el EagleBank Arena de Fairfax, Virginia.
Durante el combate, Williams le propinó varios golpes ilegales en la nuca, conocidos en el boxeo como «golpes de conejo», ante lo que muchos señalaron como una falta de control por parte del árbitro Joe Cooper.
Tras el combate, Colón fue trasladado de emergencia a un hospital, donde le diagnosticaron un hematoma subdural y una hemorragia cerebral.
Las lesiones le provocaron daños neurológicos permanentes: permaneció 221 días en coma y, al despertar, había perdido la capacidad de caminar, hablar y valerse por sí mismo.
Desde entonces vivió bajo el cuidado constante de sus padres, quienes documentaron su proceso de rehabilitación y su lucha por recuperar movilidad.
Un legado que trascendió el ring
La perseverancia de Colón durante su recuperación lo convirtió en un símbolo dentro y fuera del boxeo.
En 2021, el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) le otorgó el reconocimiento de campeón mundial honorario en homenaje a su lucha.
Además, en 2016 el organismo introdujo la conocida como «regla Prichard Colón», orientada a desalentar y sancionar los golpes ilegales en la parte posterior de la nuca, en referencia directa a lo ocurrido en aquel combate.
En noviembre de 2025, su padre ya había advertido que el estado de salud de Prichard había empeorado considerablemente.
Al momento de su fallecimiento, el exboxeador residía en Estados Unidos.
Su muerte reaviva uno de los casos más dolorosos y discutidos sobre la seguridad en el boxeo profesional, un deporte que, gracias a su historia, modificó parte de su reglamento para proteger a otros peleadores de lesiones similares.
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