El mandatario Nicolás Maduro agradeció este martes al papa Francisco por autorizar la canonización del beato José Gregorio Hernández, quien será el primer santo de Venezuela.
“Le agradezco al papa por este gesto con Venezuela, sobre todo en este tiempo en el que todos oramos por su salud, bienestar y recuperación”, escribió Maduro en su cuenta de Telegram.
El mandatario consideró que la canonización del conocido como “médico de los pobres” es un “gesto histórico” y un “gran paso y regalo” para la nación.
“Es un gran paso y regalo que le ha hecho a nuestra patria, un acto de justicia con un hombre que en vida fue el protector de los más humildes y que desde siempre ha hecho el milagro de la salud y la vida para los que más lo han necesitado”, sentenció.
Más temprano, el Vaticano anunció que el papa Francisco había aprobado el decreto para la canonización del beato venezolano mientras se encuentra hospitalizado en el hospital Gemelli de Roma debido a una neumonía bilateral.
La decisión fue dada a conocer tras la audiencia concedida al cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, y a monseñor Edgar Peña Parra, sustituto para los Asuntos Generales.
El sumo pontífice autorizó al Dicasterio para las ‘Causas de los Santos’ a promulgar los decretos relacionados con varias causas de beatificación y canonización, entre las que destaca la de José Gregorio Hernández, fiel laico nacido en Isnotú, Venezuela, el 26 de octubre de 1864, y fallecido en Caracas el 29 de junio de 1919.
El próximo paso será la convocatoria de un Consistorio, donde se determinará la fecha oficial para la canonización.
Francisco había prometido canonizar a José Gregorio Hernández durante la entrega de la carta credencial del nuevo embajador de Venezuela ante la Santa Sede, Franklin Mauricio Zelter Malpica, el pasado mes de mayo.
El médico venezolano fue beatificado en abril de 2021 en la ciudad de Caracas.
La beatificación se produjo después de que Francisco reconociera el milagro concedido a Yaxury Solórzano Ortega, quien recibió un disparo en la cabeza durante un asalto mientras se encontraba con su padre.
El suceso ocurrió en marzo de 2017, en el estado Guárico, cuando Solórzano Ortega tenía 10 años.
Después de que los médicos que la atendieron dijeran que la niña iba a fallecer, su madre rezó a José Gregorio Hernández para su curación, razón por la que se salvó, versión que fue avalada por el papa.
Con información de El Cooperante