El Banco Mundial estimó este jueves en 19.600 millones de dólares los daños físicos directos provocados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, una cifra que equivale aproximadamente al 18% del producto interno bruto del país.
El organismo advirtió además que una reconstrucción lenta podría frenar la recuperación económica venezolana durante la próxima década.
La evaluación, elaborada mediante la metodología Global Rapid Damage Estimation (Grade), detalla que el 47% de los daños corresponde a viviendas, con pérdidas valoradas en 9.300 millones de dólares.
La infraestructura sufrió afectaciones por 5.200 millones (27%), mientras que los edificios no residenciales —como escuelas, hospitales y comercios— registraron daños por 5.000 millones (26%).
La Guaira y el Distrito Capital concentraron la mayor parte del impacto económico, y junto con los estados Miranda y Carabobo sumaron el 85% de los daños estimados por el organismo internacional.
“La recuperación efectiva comienza con información fiable”, afirmó la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, quien aseguró que la evaluación ofrece al Gobierno venezolano y a sus socios una base objetiva para planificar la reconstrucción y reiteró el compromiso de la institución de apoyar ese proceso.
Según el análisis, si la reconstrucción se financia únicamente mediante la reasignación de recursos de otros proyectos de inversión —sin un aumento de la inversión pública y privada—, las obras podrían seguir inconclusas dentro de diez años.
En ese escenario, la capacidad productiva, el producto interno bruto y el consumo del país permanecerían por debajo de los niveles previos al desastre al menos hasta 2036.

