El municipio Panamericano, en el estado Táchira, llora la muerte de Yesliani Manzano, una joven de 21 años y madre de un bebé de seis meses, quien perdió la vida electrocutada tras la explosión de un transformador que desencadenó el incendio de su vivienda en el sector El Polvorín.
Su esposo, Antonio Ramírez, y una vecina de 64 años identificada como Luisa Guerrero, sufrieron quemaduras de segundo grado por descarga eléctrica y permanecen bajo atención médica.
Tres niños que se encontraban en la vivienda al momento de la tragedia resultaron ilesos porque estaban en sus camas y en una cuna, lo que evitó que la descarga eléctrica los alcanzara.
Dos caballos también murieron en el lugar.
El alcalde del municipio, Yonathan Rangel, declaró duelo oficial y aprovechó el anuncio para lanzar un llamado urgente a la gerencia de Corpoelec y al ministerio competente:
«Hoy fueron estos habitantes del sector El Polvorín, pero podría ser cualquiera de nosotros».
Una crisis eléctrica que tiene al municipio al límite
El caso de Yesliani no es un hecho aislado sino la consecuencia más trágica de una crisis eléctrica crónica que azota a Panamericano.
Los apagones en la zona llegan a extenderse hasta 18 horas continuas, afectando a toda la comunidad.
Además del incendio que cobró la vida de la joven, dos viviendas adicionales resultaron dañadas por la quema del cableado eléctrico interno, con pérdida de enseres y electrodomésticos a causa de las variaciones de voltaje, según el informe de Protección Civil de Panamericano.
El impacto se extiende a la economía local.
Se trata de una zona productora de leche, queso y hortalizas, donde los cortes imprevistos diarios generan pérdidas constantes.
La situación es tan crítica que la propia alcaldía se ha visto obligada a suspender en varias ocasiones la atención al público por falta de electricidad.
Suscríbete a Alertas 24 en YouTube para recibir más contenido relevante al instante:
https://youtube.com/@Alertas24

